Caminando la palabra hacia Pereira


PARA CREAR NUESTRA PALABRA EN EL CONGRESO EDUCATIVO

-Abuelo, tengo miedo. Cuénteme un cuento, de esos bonitos que usted se sabe. Cuénteme un cuento con poderes, como ese de la luna Manzanilla que lo pone a dormir a uno. Abuelo sabio, cuénteme esta noche un cuento que tenga el poder de quitarme el miedo y devolverme las fuerzas para ir a la escuela.
- Mire mijo, el miedo que usted tiene no se lo quito yo con cuentos. Esta noche mejor y usted me dice su palabra, me cuenta sus caminos y yo lo escucho. En el camino de la vida siempre llega un momento en el que las viejas formas deben cederle su oído a las que vienen, en la hora del hoy, abriendo monte y sembrando la tierra nueva. Dígame su miedo, pero dígalo diciéndolo, haciendo de protagonista del cuento, haga como si yo le estuviera contando lo que usted está viviendo. Sus miedos solo usted mismo, con su palabra y su vida puede vencerlos.
-Abuelo, cada vez estoy más sola. No es con culpa, no es por mala. Es porque si quiero triunfar en la vida no me sirve amar a nadie. Pierdo el tiempo y el tiempo es oro. Para ser la mejor me debo encapsular, bregar superar a todo el mundo; sin importar la forma ni las consecuencias. Y cuando una está sola, está sola y confundida, porque no hablar con otros aturde el entendimiento, y una acaba pensando que una solita conoce la verdad. Lo raro es que la verdad, esa que supuestamente solo una conoce, es la misma que venden en los supermercados. Todos mis amigos piensan que tienen la razón porque quieren ascender en el trabajo, comprar diplomas, guardar una apariencia; y todos creen que van bien por tener esos sueños y no malgastar el tiempo en maricadas que no dan plata. Pero yo conozco otras palabras y sé que esos sueños han sido impuestos por los dueños del mundo para que los sueñen los desposeídos del mundo. Abuelo, usted sabe que yo no tengo nada. Y yo sé, en el fondo, que otras personas han sido educadas para tener cosas que a la gente como yo le están prohibidas desde el nacimiento. Por eso estoy triste, apagado últimamente. Siento que perseguir el progreso es demasiado caro para los empobrecidos del mundo, pues cuesta dejar de amar a los otros y por consiguiente renunciar a construir un poder del pueblo, donde el amor sea la fuerza y no el problema. Siento que para seguir soñando con casa, carro, beca y perro, debo dejar de soñarme a mí mismo volando con libertad.
- Mijo, usted conoce el miedo, es como si dijéramos que el protagonista del cuento ya se puede sentar a llorar muerto de miedo. Pero usted sabe que nadie quiere contar la historia de los quejumbrosos de los que no hacen nada para pararse duro y no dejarse tumbar. Ahí comienzan las historias. En la tierra todo empezó cuando el primer pueblo guerrero, cansado ya de tanto andar entre tinieblas y de no conocer el rostro del otro, en algún momento le hizo la guerra a las sombras y conquistó entonces para sus hijos el sol naciente.

¿Qué es una organización popular? En un barrio, en un colegio, en un call center, en un validadero, cuando un grupo de personas empieza a trabajar colectivamente para transformar las condiciones que hacen que cada mañana amanezcan en su horizonte la esclavitud y la explotación, estamos hablando de organización popular. Por ejemplo en Suba, los estudiantes de colegio se han organizado para combatir las condiciones que históricamente los han excluido de la Universidad Pública; o en San Cristóbal otro grupo se organiza para que re-abran la biblioteca escolar, ellos que históricamente han sido condenados a no leer. En ambos casos, gente del pueblo, a la que nadie le paga por organizarse, se organiza y desarrolla acciones colectivas con el ánimo de transformar un mundo del que históricamente les ha tocado la peor parte.

¿Qué es la dimensión educativa? Aunque cada organización popular ocurre en el marco de cierta localidad y de ella derivan sus características particulares (no es igual un servicio social alternativo en Suba a una escuela de formación política en el Cauca), todas comparten algún tipo de preocupación por la forma en que producen el conocimiento que les hacen falta para combatir. De esa forma, todas las organizaciones populares se preguntan por la dimensión educativa de sus procesos, es decir, por la forma en qué se educan para hacerse cada vez más fuertes y eficaces en sus luchas.

¿Qué es el bloque popular? Sin embargo, la pobreza contra la cual se levanta el pueblo no puede ser vencida localmente. Sus causas corresponden a una estructura global que basa la opulencia de unos pocos en la miseria de las mayorías. Localmente se pueden ganar batallas, pero nunca guerras. Es por eso que a la pobreza estructural solamente puede vencerla el bloque popular. Pero no hay que confundirse, el bloque popular no es la sumatoria abstracta de organizaciones populares ni la cuenta maquiavélica de presidentes de partido. Por el contrario, se trata de los procesos y proyectos amplios en los que confluyen múltiples organizaciones locales. El bloque popular se hace del trabajo colectivo entre diversas expresiones organizativas populares.

¿Qué es el sector educativo? Una organización popular sola tal vez sea capaz de inventarse una escuela alternativa o de planear una marcha contra la ley 30, pero nunca de transformar las condiciones estructurales que hacen de la educación un dispositivo global al servicio de la explotación, el racismo y el patriarcado. Para dar esa lucha con eficacia, es necesario que las organizaciones populares se encuentren con otras en su dimensión educativa. Solo así será posible un sector educativo capaz de disputar qué educación para qué país queremos.

¿Cuáles son los primeros objetivos del sector educativo?
1. Construir proyectos y procesos regionales, nacionales y sectoriales de otra educación posible, distinta a la hoy dominante que excluye y oprime al pueblo, de tal modo que en la práctica el bloque popular sea capaz de disputarle a la educación dominante qué conocimientos se producen para qué país.
2. Tejer movilizaciones sociales eficaces que logren disputar la tendencia de la política pública de educación.
3. Producir diagnósticos y propuestas compartidas con otras organizaciones populares acerca de la pobreza estructural  por una parte, y por la otra del bloque popular.

¿Por dónde vamos nosotros y cuál es nuestra palabra? En el Congreso de los Pueblos las palabras no se deliran a puerta cerrada, se conquistan con la lucha popular en las calles. Quien no lleve nada para ofrecer, ningún trabajo que mostrar, debe ser humilde y escuchar. Es por eso que a dónde vamos (Pereira) debemos mostrar lo que hemos hecho; no hace falta inventar palabras exóticas para aparentar un camino que todavía no caminamos. El Equipo de Estudio y Convocatoria a arrojado ciertas luces y nos ha señalado también los terrenos que permanecen oscuros; no hay razones para sentir vergüenza de nosotros mismos, nuestra palabra es el auto-examen que hacemos de lo que en verdad hemos sido capaces de hacer.

Algunas preguntas guía para la reflexión (antes de Pereira)
¿Qué dificultades hemos encontrado a la hora de encontrarnos con otros y otras en el trabajo?
¿Qué dificultades compartimos con los demás procesos de educación popular y alternativa que hemos conocido? ¿Cómo superarlas colectivamente?
¿Qué perspectivas tiene el encuentro regional Bogotá del Congreso Educativo de los Pueblos (Re-unión de expresiones educativas Bogotá?
¿En qué aspectos seguimos haciendo la misma política que hacen en el Polo?
¿Qué de nuestra experiencia es útil para tejer procesos nacionales?

EL QUÉ HACER DEL EQUIPO

TÁCTICA DEL ECC


EL CONGRESO EDUCATIVO ES EL CAMINO Y NO LA META
Al comienzo la mazorca fue semilla que lentamente bebía vida de la tierra negra. Con el pasar del tiempo, cuando la semilla ya tuvo dentro el espíritu vivo de la tierra, empezó a crecer y después, de ella nacieron semillas nuevas, que luego alimentaron a los pueblos y les dieron la energía necesaria para vivir con libertad. Y ese es el camino de la mazorca: que va desde la tierra viva hasta el pueblo libre.
Pero un día, el camino de la mazorca fue capturado por el Imperio. Entonces la mazorca fue encerrada en costales, vendida en el mercado, tratada con transgénicos, manchada con sangre nativa; en una palabra, separada del pueblo.  
Ese día en la noche lloró la tierra con un llanto desconsolado, porque el camino de la mazorca había sido cercado por la mentira, la frivolidad y la codicia. Entonces los pueblos escucharon su llanto y quisieron ellos mismos re-encontrar aquello que las fuerzas imperiales les robaban.
Para hacerlo necesitaban coraje: y tenían coraje. Necesitaban organizarse, estar decididos, conocer su destino, salir de viaje dispuestos a no regresar si volver significaba cadenas. Por eso el camino de la mazorca conduce al pueblo hacia la batalla por su libertad. Es el curso inevitable que transita la tierra negra para derribar los Imperios de la muerte; el camino por el que avanza la vida para convertirse en vida digna y buen vivir.


El pueblo no necesita que los intelectuales se reúnan una vez más a decidir puerta cerrada qué educación se necesita para qué país. Por eso el Congreso Educativo de los Pueblos no será una reunión de intelectuales y los métodos y formas que utilice no se parecerán en nada a un diplomado ni a un evento académico.
Se trata de un espacio legislativo. Lo que tampoco quiere decir que consista en la creación de un aparato cuyo fin sea diseñar un paquete de medidas para reformar el sistema educativo. Legislar, en nuestro caso, quiere decir algo distinto. Es un proceso, la construcción lenta y segura de un movimiento social de base capaz de recoger en procesos amplios (regionales, sectoriales y nacionales)  las experiencias locales. Es el camino que las organizaciones populares (locales) han decidido transitar para construir juntas la educación que necesitan para continuar y profundizar sus luchas de liberación.
Por eso el Congreso Educativo no comienza ni termina en septiembre. En septiembre nos vamos a re-encontrar para decidir por dónde continuamos caminando, de tal forma que nuestros pasos sean más firmes y eficaces en la transformación social, económica, cultural y educativa del país. A él debemos llegar con las utopías a flor de piel. Pero al mismo tiempo, con los pies enraizados en la tierra, sabiendo que hace mucho no nos vemos y hace falta tiempo para que de nuestros encuentros puedan florecer mazorcas. 


TÁCTICA DEL EQUIPO DE ESTUDIO Y CONVOCATORIA

Un breve recuento de los ejes estratégicos
En otro texto decíamos que el Equipo de Estudio y Convocatoria (EEC) tiene dos objetivos estratégicos: estudiar y convocar. El primero se deduce de un desconocimiento inicial del cual partimos: por ahora las experiencias educativas populares están dispersas, de tal forma que seguramente no se enterarán y por lo tanto no podrán participar del proceso del Congreso Educativo. Con esto en mente, es necesario buscar, documentar y sistematizar (estudiar) la mayor cantidad de procesos locales que nos sea posible. Pero estudiar no es suficiente. Hace falta que cada re-encuentro sea un re-encuentro de amor. Debemos seducir cada experiencia, invitarla, acercarla, construir con ella el Congreso Educativo.
A continuación, bregaremos desarrollar dicha estrategia a través de 3 campaña y el producto final que al haberlas realizado todas se debería obtener (todo esto compone lo que hemos llamado táctica).

0. ¿Qué es una campaña?
Ya sabiendo cuál será nuestra estrategia, es necesario diseñar la forma en que nos moveremos para desarrollarla con eficacia (táctica).
En ese sentido, si nuestra estrategia fuera conseguir una curul en el congreso, la táctica debería ser construir una campaña para que nuestro partido o candidato obtuviera la mayor cantidad de votos el día de las elecciones. Una campaña, en ese sentido, consiste en el conjunto de acciones que se implementan para llegar a un fin estratégico-político.
En nuestro caso, el fin estratégico-político es estudiar y convocar la mayor cantidad de experiencias educativas alternativas que nos sea posible. Con ese objetivo en mente, las campañas que pasamos a describir se refieren al conjunto de acciones específicas que implementaremos para desarrollar nuestra estrategia.
Tal descripción tendrá, para cada caso, dos partes. El objetivo específico, es decir, en qué consiste la campaña; la población, esto es, a quién se dirige; y las acciones o el qué hacer.

1. Campaña video-gráfica-corporal
1.        Objetivo
El objetivo de esta campaña será construir herramientas gráficas, audiovisuales y corporales (performancias) para convocar en espacios de confluencia masiva de personas (inter-net, plaza Che, salones comunales, colegios, sedes de sindicatos, bases de datos electrónicos, etc.).
2.      Población
Se dirige a una población no diferenciada, esto quiere decir, a todo el mundo.
3.      Acciones
a) Realizar videos documentales con procesos educativos diversos (a más diversos, mejor); para luego editarlos y construir video-clips de convocatoria al congreso educativo.
b) Diseñar una campaña gráfica (afiches, murales, esténcil, pintas) y desarrollarla en la mayor cantidad de lugares posible.
c) Construir y presentar performancias en tantos lugares como se pueda.

2. Campaña por medios de contra-información amigos
1.        Objetivo
Esta campaña tiene dos objetivos: 1) enviar distintas palabras de diversas formas pronunciadas (voz, escrita, blog, video) a los medios de contra-información que tenemos más cerca o en los que nosotros mismos trabajamos (radio despertar, transmisora-chimbilá, el turbión, desde abajo, etc.); 2) diseñar una carta de adhesión al proceso de construcción del congreso educativo, esto con el fin de crear la sensación entre las organizaciones participantes de que cada vez somos más los que estamos camellando juntos. Dicha carta debe ser ampliamente difundida.
2.      Población
Se dirige al público que se informa a través de estos medios.
3.      Acciones
a) Construir las palabras que serán dichas en los medios de contra-información amigos.
b) Construir y difundir la carta de adhesión. En un sitio fijo ir agregando paulatinamente los procesos que se suman al Congreso Educativo.

3. Campaña de talleres de seducción
1.        Objetivo
Es esta campaña la que políticamente más resultados debe dejarnos. Por un lado, ya sabemos que solo con nombrarles (y explicarles) a otros en qué consiste el proceso no por ello esos otros se enamorarán de él. Por otra parte, también sabemos que el amor se construye en el trabajo. De tal forma, esta campaña tiene por objetivo desarrollar espacios de trabajo compartido con los procesos educativos que ya conocemos y con los cuales ya nos es posible trabajar. Es tarea de dichos espacios la construcción tanto del proceso del congreso como de la sesión que se llevará a cabo en septiembre.
2.      Población
Tantos procesos de educación alternativa y popular como nos sea posible.
3.      Acciones
a) Diseñar y desarrollar los talleres de seducción. Sistematizar los resultados, los cuales pueden servir de insumo para la campaña video-gráfica-corporal.

4. Producto final: insumos pedagógico-didácticos para la sesión de instalación del Congreso (cartilla, teatro, taller, ponencia, etc.)
Entre más crezca el EEC, más grande será la convocatoria y más eficaz la sesión de septiembre del Congreso Educativo de los Pueblos. Justamente, sobre dicho encuentro está todo por hacerse. ¿Cuál será el método pedagógico que usaremos? ¿Cuáles las herramientas didácticas? En ese sentido, el objetivo general de las campañas arriba expuestas, y especialmente de los talleres de seducción será construir insumos didácticos pedagógicos (cartillas, talleres, matrices de sistematización, ejes de discusión, etc.) que avancen en la respuesta a estas preguntas.

El método del Equipo y el papel de los estudiantes

EL CONGRESO EDUCATIVO Y LA TAREA DE LOS ESTUDIANTES
“Debemos comprometernos de tiempo completo con nuestra vida, con nuestra sangre, con nuestros sacrificios y con nuestro trabajo en esta prolongada y difícil lucha por la definitiva liberación de nuestra patria. Todo cuanto constituya un obstáculo para la lucha revolucionaria –nuestros estudios, nuestro trabajo, nuestro bienestar, aun nuestra propia familia- es necesario abandonarlo para entregarnos de lleno a la lucha por la toma del poder hasta la muerte.” Camilo Torres Restrepo

¿QUÉ BUSCA EL CONGRESO EDUCATIVO? El congreso educativo de los pueblos solo tiene sentido si el pueblo que se educa para la lucha, asiste. Eso no quiere decir llenar el Campín. Tampoco quiere decir que tres organizaciones estudiantiles y una profesoral llenen un auditorio con “sus bases”. Por el contrario, el congreso educativo de los pueblos solo será del pueblo, si de él participan experiencias de transformación diversas, de historias de guerra olvidadas a la fuerza, de experimentos revolucionarios escondidos por los medios. En una palabra, solo será poder popular si el pueblo organizado es capaz de reunirse con el claro objetivo de construir la educación que necesita para la lucha (mandato educativo).

¿QUÉ EXPERIENCIAS DEBEN ASISTIR? Pre-icfes alternativos, escuelas de formación sindical, escuelas de formación estudiantiles, servicios sociales alternativos, pasantías alternativas, universidades populares, universidades campesinas, grupos de investigación acción participativa, escuelas de pensamiento revolucionario; y en general, cualquier experiencia educativa diseñada para empoderar al pueblo, es decir, construida con la intención de producir conocimientos prácticos para la lucha popular y la revolución social.

EL PROBLEMA. Aún cuando sabemos que las experiencias educativas de este tipo han abundado en la historia de los movimientos sociales y las organizaciones populares, no sabemos cuáles existieron ayer y cuáles existen hoy en día. El pueblo organizado está disperso, lo cual facilita la represión y merma la contundencia política de sus acciones. El congreso educativo es una fiesta de reencuentro. Y el tamaño de la fiesta depende exclusivamente de la convocatoria que sepamos hacer. Será grande si podemos invitar a muchos; pequeña si nos reducimos a mandar correos al aire. Pero para invitar a muchos necesitamos primero buscarlos y luego seducirlos con la propuesta.

¿FRENTE AL PROBLEMA, CUÁL ES NUESTRO PAPEL COMO ESTUDIANTES?
El estudiante que se sienta vanguardia por ser estudiante, es una inocente palomita. El congreso educativo no es una asamblea estudiantil creada con el propósito de elaborar el programa de los estudiantes. Lo que no quiere decir que los estudiantes no tengamos un papel fundamental en el éxito o fracaso del proceso.
Nuestra tarea consiste en buscar, documentar, sistematizar e invitar la mayor cantidad de procesos que nos sea posible (figura 1). En primer lugar, claro está, los procesos educativos estudiantiles (escuelas de formación). En segundo lugar, los procesos educativos propios de las organizaciones populares que participaron en la sesión de instalación del Congreso de los pueblos o que han venido participando de los otros grandes procesos de confluencia nacionales (Marcha Patriótica, COMOSOC, Gran Coalición) Y en tercer lugar, la mayor cantidad de experiencias que podamos recolectar por localidades y sectores (Bogotá, Cali, Medellín, etc.; sindical, profesoral, mujeres, etc.) (figura 2).

Figura 1




Figura 2























DOS PREMISAS PARA NO DESVIARNOS A LA HORA DE HACER LA TAREA. 1. Los estudiantes no somos la vanguardia del congreso educativo de los pueblos; estamos buscando en el pueblo organizado la vanguardia que nos ha de guiar; 2. En el congreso educativo ninguna persona decide utilizar la palabra, por el contrario, la palabra está reservada para los procesos que la hayan conquistado en la lucha popular.

¿CÓMO EMPEZAR? Hemos decidido conformar el Equipo de Estudio y Convocatoria (EEC). Para no dar vueltas, el EEC tiene por objeto asumir la tarea que los estudiantes tenemos pendiente. Buscar, documentar, sistematizar e invitar la mayor cantidad de experiencias educativas populares que nos sea posible. Los pasos para hacerlo ya han sido expuestos más arriba en la ilustración 2.


¿QUÉ ES EL EQUIPO DE ESTUDIO Y CONVOCATORIA?


PROPUESTA DE CONVOCATORIA PARA EL CONGRESO EDUCATIVO DE LOS PUEBLOS
Por: Red Revuelta – Identidad Estudiantil

Arriba y a la derecha
El problema de las pirámides no es que suban, sino que se vayan angostando a medida que ascienden. Solo muy pocos pueden estar arriba; los más, debemos sostenerlos sobre nuestros hombros. La riqueza de los ricos que habitan la cúspide es ficticia. Se justifica en la pobreza del pueblo. Y un pueblo pobre es un mundo que se va matando a sí mismo, en el que toda riqueza necesariamente es un engaño.
Pero no siempre fuimos un pueblo pobre agonizando sobre un mundo suicida. Nuestras comunidades milenarias alguna vez supieron ser uno con la tierra y enriquecerla con sus conocimientos y enriquecerse con su sabiduría. Entonces todo era subir, pero sin angostarse, ascendiendo hacia el buen vivir y la vida digna.
Fueron los planes de exterminio diseñados desde arriba los que hicieron que olvidáramos nuestra natural armonía. Nos quitaron la tierra. Violaron nuestros cuerpos. Y sobre todo, convirtieron nuestro pensamiento y nuestra sabiduría en un valor que en adelante solo serviría para enriquecerlos a ellos, nuestros opresores.
Así, nos han hecho olvidar quiénes somos. Quienes fueron nuestros antepasados en la lucha, cuáles nuestros pensamientos de avanzada. Nos quieren pobres de ideas, solo sabiendo cumplir cabalmente nuestra labor de carga.
Por eso, como siempre, hay que decirlo a voz en cuello: si ellos nos siguen educando, seguiremos olvidando y seguiremos cargando.

Abajo y a la izquierda
Pero abajo y a la izquierda no hemos terminado de olvidar y no terminaremos. Nunca fueron suficientes sus ataques desde arriba. Siempre quedó entre nosotros por lo menos un fragmento de esa libertad usurpada. Y sobre ese pedazo, aunque fuera ínfimo, comenzamos una y otra, mil veces, la reconstrucción de nuestro recuerdo.
Y nadie puede recordar en soledad. Recordar es tejer los lazos que a fuerza de la mala fuerza nos han cortado, consiste en superar el individualismo al que nos sometieron. Por eso, aún con miedo, aún sin conocer nuestro destino, decidimos ayer como decidimos ahora, encontrarnos para recordar juntos. Recordar, por ejemplo que la tierra es nuestra, que nuestros cuerpos no son suyos, que el trabajo emancipará a la humanidad.
Por eso se organiza el pueblo. Para resistir el olvido y volver poder popular el recuerdo. Y de todo lo que hemos aprendido en nuestras justas luchas, de todos los recuerdos que hemos sabido tejer para resistir acompañados, hoy, estamos retomando uno casi perdido por completo: el pueblo puede educarse a sí mismo para la liberación.
Estamos empezando a ver cómo en todas las regiones del país, el pueblo organizado, entre otras cosas, organiza también sus formas de aprender y enseñar. Y no de cualquier manera. Las organiza para que sus fuerzas crezcan, para que sus luchas se radicalicen, para producir las herramientas con qué pelear mejor.

El congreso educativo de los pueblos
Sin embargo, las experiencias educativas populares, rara vez trascienden del ámbito local o sectorial. Los obreros educan obreros, los académicos, académicos; los avances en el Cauca no se conocen en Bogotá y lo que pasa en los barrios del Valle no llega nunca a las comunas paisas. Eso favorece la represión del Estado neoliberal, que al ver aislados los procesos puede reprimirlos o cooptarlos con facilidad. Y lo que es peor, dificulta la construcción de alternativas educativas reales para las grandes mayorías del país.
De ahí surge entonces la necesidad de que las experiencias aisladas se encuentren y construyan juntas. En una palabra, que se encuentren para legislar cuál es la educación que necesita el pueblo que resiste. Y legislar no quiere decir parlotear ni mostrar las plumas. Por el contrario, consiste en construir la ética pedagógica y los experimentos educativos que han de servirle a los más para desarrollar sus luchas con mayor contundencia.
El congreso educativo de los pueblos es una fiesta de reencuentro. De todos lados venimos caminando nuestras alternativas locales. Y ahora, al fin, vamos a encontrarnos para emprender nuevos, de mayor alcance y más largo aliento, procesos.
Tenemos que ser capaces de construir carnavales científicos, escuelas de formación política, talleres artísticos y productivos, equipos de estudio, bibliotecas populares, cartillas didácticas y toda clase de insumos que hoy le faltan al movimiento social en el país; tenemos que poder hacer de nuestros experimentos, experimentos nacionales, regionales que se constituyan en posibilidad para los más pobres, para quienes hoy solo ven en el horizonte precariedad laboral y sueños plásticos.

Equipo de estudio y convocatoria
Pero debemos ir por pasos. En la lucha, como en el amor, es necesario caminar tranquilos para llegar hondo.
El Congreso Educativo no ocurrirá si quienes hoy nos reunimos para soñarlo, no asumimos tareas concretas y reales. Pero no solo asumirlas es suficiente. Hace falta hacerlo con humildad y compromiso, única forma de no caer en el vanguardismo ni la palabrería que ha caracterizado históricamente a una gran parte de la izquierda colombiana.
Para ello, nosotros hemos decidido mandar un beso al aire. Una propuesta pretenciosa pero eficaz. Hemos decidido llamarla: Equipo de Estudio y Convocatoria (EEC). Tal equipo estaría conformado por todas las organizaciones que vengan participando del proceso o quieran unirse a él y que además estén comprometidas con el éxito del Congreso Educativo.
Son funciones del EEC:
1) Estudiar: Está claro que todavía no sabemos con certeza cuántos ni cuáles son los procesos educativos que vienen desarrollando las organizaciones populares y movimientos sociales en el país. Por lo tanto, una convocatoria ahora sería un disparo al aire. Es necesario que con juicio, método y sistema, nos pongamos en la tarea de reseñar qué procesos existen y en qué consisten.
2) Convocar: Ya sabiendo lo anterior, es decir, cuántos y cuáles procesos educativos desarrollan las organizaciones que participan del Congreso de los Pueblos, debemos empezar a convocarlos uno a uno. Hablar con ellos, explicarles, seducirlos, invitarlos. Por otro lado, es necesario diseñar una campaña que llame, en lo posible, aquellas experiencias que por uno y otro motivo se escapen a nuestros ojos atentos. Ambas son tareas que desarrollaría el EEC.